Pautas de consumo

Desde el inicio de nuestra tarea se han sumado a la oferta de productos muchas organizaciones. La lista se ha ampliado considerablemente y se busca permanentemente su ampliación. El objetivo de esto es que todos los que adherimos a la pauta de consumo popular y solidario, podamos reemplazar nuestro consumo de productos de empresas capitalistas, por la producción de grupos y organizaciones que apuestan a una salida colectiva frente a la exclusión.
Entendemos que cada acto de consumo de un producto de origen capitalista ayuda a reproducir las pautas de producción y de organización de la sociedad tal cual está. Entendemos que cada acto de consumo privilegiando a una iniciativa popular, la fortalece. La variedad de estas iniciativas, confiamos, y su fortalecimiento, además, nos permitirá mantenernos en la búsqueda de una alternativa social.
Esa alternativa social necesariamente tiene un componente económico, necesita ensayar formas de gestión democrática del trabajo, necesita crear pautas de relación lejos de la explotación y el clientelismo, que son las opciones que se ofrecen hoy a las clases trabajadoras.
Por este motivo proponemos simplemente esa pauta de reemplazo del consumo, con la convicción que además de aportar a otra posibilidad de relación económica, se puede acceder a precios justos y productos de primera calidad.

Ampliar la distribución para fortalecer las iniciativas:

Normalmente pedimos a las personas que se suman a las pautas de consumo popular y solidario, que difundan esta propuesta entre vecinos, amigos, compañeros. De ser posible, organizando pedidos colectivos o de otro modo, incentivando a que otras personas hagan sus propios pedidos. Se aceptan todo tipo de propuestas ya que la difusión es un desafío fundamental. En el último año se han organizado reuniones a partir de la invitación a 7 u 8 personas, donde se comenta el proyecto, se muestran los productos, y se organizan compras periódicas. Algunos consumidores reenvían correos electrónicos a sus contactos, personalizándolos. Otros llaman a programas de radio y comentan su experiencia haciendo compras a la economía solidaria. Algunos nos avisan (e incluso gestionan nuestra participación) de actividades públicas, culturales o sociales, donde la mucha gente se reúne; allí se ubican puestos para dialogar con la gente y se reparten folletos o volantes.
Con esto queremos decir que cada persona que se suma a esta pauta de consumo puede colaborar difundiéndola desde sus posibilidades.